Con Roland Garros tan reciente, al menos amenizaba las tardes cuando uno veía a mujeres tan esculturales como Ivanovic, Henin o Sharapova al solecito de París, uno no termina de acostumbrarse a pasar las tardes estudiando (y solo llevo una desde que acabó el torneo) sin perder un par de horas para visualizar algún partido. [...]
