Posts Tagged “rock sinfónico”
Ya tenemos lo nuevo de Zahorí, se trata de un EP de cuatro temas titulado Light. Viaja entre el rock sinfónico, el rock clásico, el funk y el blues, otra vuelta de tuerca más en la dilatada carrera de la banda.
 Zahorí - Light EP
1. Spirit of Light
2. Dress Your Soul
3. Being
4. Station of Love
Esperamos que muy pronto pueda ver la “luz” en directo.
Se puede descargar desde la web oficial y desde Jamendo:
www.zahori-rock.com
www.jamendo.com

Etiquetas: blues, funk, Música, rock, rock progresivo, rock sinfónico
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Inauguro esta nueva sección en la que pretendo dar a conocer bandas que me parecen interesantes que se mueven a un nivel underground, bandas sin sello discográfico o con sellos independientes, bandas noveles… Hay mucha música muy buena y muy desconocida que me gustaría compartir con vosotros. Igualmente cualquier recomendación se agradecerá. Aquí va la primera banda: Certyl.

Desde Granada Certyl ofrecen una propuesta alternativa fuera de lo habitual en estos días. Podríamos decir que se mueven en el rock progresivo / sinfónico, experimentando al máximo con sonidos clásicos, ambientales, psicodelicos e incluso electrónicos. Unas bases muy bien asentadas y unos arreglos cuidados donde los sintetizadores adquieren un protagonismo fundamental. Música enérgica unas veces, pasajes suaves y minimalistas otras, música de contrastes, un auténtico regalo para los oidos.
Información
Estilo: Rock Experimental
Página Web: www.certyl.com
MySpace: www.myspace.com/certyl1
Otros: www.agmgranada.org/bandas/certyl/
Trabajos Discográficos
2005 – All These Days
Biografía
…música de cuatro instrumentos. Bases fundamentales de guitarra, bajo, batería y voz. Decoraciones de pianos, sintes, clave, y todo lo que en la composición es necesario para llegar al arte. Ofrece un camino poco habitual y hace que la música nos envuelva. El resultado del trabajo de CERTYL es un sonido que nos transmite un sentimiento, algo que llega, en el cual el espectador se implica dejándose llevar por la armonía.
Melodías cercanas a la música clásica o conceptual. Rock raramente llevado por unas inspiraciones fuera de la línea habitual. Hay una búsqueda en la que el silencio interior contrarreste el aplastante ruido que gobierna el mundo exterior… y con la gigantesca ilusión de que el sentimiento sea capaz de conducir nuestros pasados y nuestros destinos; los de todos nosotros…
CERTYL nace en el año 1999 de la unión de
Antonio Marín (guitarra electrica), Julián Martínez Ortúzar y Jose Antonio Luis (voz).
El repertorio de aquella época fue surgiendo a través de la experiencia y de la paranoia.
Poco a poco fue cojiendo más fuerza y más comprensión.
El grupo, tras un período de enriquecimiento y maduración de ideas, decide sacar el proyecto adelante.
Se incorporan en 2001 Julián Ortúzar (bajo) y en 2002 Jose Luís Vílchez (batería)
…y se sigue la misma línea sobre lo que ya se había hecho hasta hoy.
Todo es trabajado con muchísima persistencia, en cómo ha de sonar el grupo.
Es un tiempo de perfección de las cosas y del sonido.
Las cosas imaginadas son grabadas enseguida teniendo posibilidad
de ir sacando la esencia de la idea
CERTYL busca la grandeza de la música, del arte.
Quiere llegar al alma de las cosas y del universo.
Ante todo es una apuesta por buscar algo más en el día a día tan vacío.
Etiquetas: granada, Música, rock sinfónico
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Una banda cordobesa llamada Expresión venía sonando localmente desde mediados de los productivos y dorados setenta. El servicio militar separó a Expresión durante un tiempo. Finalmente, en 1979, visto el éxito cosechado por bandas como Granada o Triana y que los sellos consideraban un filón a todas aquellas bandas que sonaran al llamado Rock Andaluz, los ex-componentes de Expresión forman un proyecto puramente sinfónico con el nombre de Mezquita.

Se puede decir que Mezquita llegó a la escena progresiva española cuando ésta alcanzaba su mejor momento. Fue una banda con una vida muy corta pero con una genialidad fuera de lo común. Su rock sinfónico tiene muchísimas influencias del flamenco y el folk andaluz así como del jazz con sus características novenas menores en sus composiciones. Mezquita bebía a partes iguales de la música folklorica, flamenco y la música clásica generando melodías que derivaban en un profundo romanticismo. Las influencias de grandes bandas sinfónicas como King Crimson o Emerson Lake and Plamer son evidentes, sinfónicos, flamencos, jazzeros, folkies y ante todo experimentales, Rock Andaluz, por supuesto, pero un paso más allá.

Su primer disco data de 1979, bajo el título de Recuerdos de mi Tierra, que evoca a las raices de la música que desarrollan, es una perfecta conjunción entre la sinfonía de las grandes bandas europeas y las raíces flamencas de las que bebía la banda. Por un lado podemos ver las influencias de Yes o ELP en su sinfónia, la melodía de los King Crimson de Greg Lake, la intensidad de Rush o incluso guiños al hard rock de Deep Purple o Led Zeppelin. Aún teniendo influencias de grupos ya consagrados Mezquita tiene un sonido fresco, original e innovador. Tremenda es la capacidad de adaptación de las guitarras y teclados a la hora de crear líneas armónicas y solos y la impresionante faceta rítmica de la banda hacen del conjunto un producto muy cercano a la perfección.
El LP arranca con el tema homónimo, un gran comienzo instrumental que desemboca en melodías vocales muy cuidadas y con una diversidad de influencias enorme, energía, explosividad, experimentación, sinfonía y ambientes se entremezclan para conformar el que probablemente sea el mejor corte del disco. Seguimos con El Bizco de los Patios, algo más pausado pero con una melodía más cuidada, no por ello sin fuerza, la voz desgarrada y los riffs potentes de guitarra consiguen equilibrar la balanza. Aza buza es quizá el tema más genial que nos encontramos, una explosión de buen hacer, se combina el progresivo con influencias arábigas dando lugar a un tema puramente de jazz fusión. Desde que Somos Dos con su temática de amor vuelve a ser una fusión entre el jazz y el rock con sus “aliños” flamencos y árabes, una introducción instrumental muy cuidada nos introduce en los pasajes de voz que evocan el sentimiento que trata el tema. Después del jolgorio y la alegría llega el turno para un corte oscuro y sombrío, El Suicidio nos introduce en ambientes tensos y dramáticos que complementan a la perfección la temática lírica de suicidio masivo. Finalmente Obertura en Si Bemol, instrumental, nos muestra a un grupo rockero dispuesto y con ansias de fusionar.

El listón que dejó Recuerdos de Mi Tierra era muy alto y dificilmente superable. Dos años más tarde, en 1981, Califas del Rock, el segundo y último LP de los cordobeses ve la luz. Un álbum que, sin ser para nada un mal disco, pasó sin pena ni gloria ante la crítica. La escena progresiva dejó de ser mainstream, los sonidos que predominaban eran muy diferentes al Rock Andaluz, esto, unido a que en 1980 Randy López abandona la banda para formar parte de Medina Azahara terminó con la disolución de la banda hacia 1982.
PD: Pido perdón por la calidad de las imágenes pero poco queda hoy de aquellos días, si alguien tuviese alguna imagen a mayor calidad o cualquier otra de la banda agradecería que me lo dijese.
Etiquetas: córdoba, Música, mezquita, rock andaluz, rock sinfónico
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Si hablamos de música en los setenta es imprescindible hablar de rock sinfónico. En España, pese a vivir un contexto político totalmente desfavorable que limitaba la expresión de cualquier arte, aún más si cabe para el rock sinfónico y su filosofía de fusión, experimentación y búsqueda de nuevos horizontes, este movimiento no pasó desapercibido, eso sí, varios años más tarde que en el resto de Europa. Una vez más cuando nosotros andamos en Europa ya corren.
La censura era bastante fuerte hasta 1975 y por ello en España todo lo que se importaba pasaba fuertes filtros y mucho material ni siquiera llegaba. En esto jugaron un papel muy importante las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) por las cuales llegaba material de Led Zeppelin, King Crimson, Pink Floyd o Emerson Lake and Palmer entre otros. Quizá este hecho sea capital para comprender la proliferación de tantas bandas de similares características dando lugar al llamado Rock Andaluz en una zona tan localizada de la geografía.
Corría el año 1974, ELP triunfaba en el California Jam, Pink Floyd reventaban estadios presentando su Dark Side of the Moon. Mientras tanto, ajenos a todo ello dos inquietos sevillanos y un gaditano decidieron fusionar sus raíces flamencas con el rock de grupos extranjeros como King Crimson, Pink Floyd, Genesis, ELP o Vanilla Fudge que tanta expectación despertaban en ellos. Así, con Jesús de la Rosa (voz y teclados), Juan José Palacios “Tele” (batería y percusión) y Eduardo Rodriguez (guitarra y voz) se forma Triana.
Triana es el grupo referencia dentro del Rock Andaluz y de sobra lo tienen merecido. Fueron pioneros en su estilo y sirvieron de referencia a muchas bandas. Si hacemos un repaso a su discografía podremos comprender un poco mejor todo ello.

En 1975 ve la luz El Patio un disco con una producción mediocre y una nula promoción pero de una calidad increible. Su contexto recuerda un poco al de King Crimson con su In the Court of the Crimson King ya que, a pesar de disponer de ningún respaldo de los medios, supuso un éxito rotundo de ventas y de influencia sobre otras bandas. No obstante temas clásicos de Triana como Luminosa Mañana, Abre la Puerta o el viaje LSDero que evoca El Lago forman parte de este genial álbum.

Dos años más tarde se lanza el que probablemente sea su disco más progresivo: Hijos del Agobio. Se pierde un poco la esencia sinfónica de El Patio para dar más protagonismo a las estructuras complejas y los ritmos flamencos. Otra característica de este álbum a reseñar son las letras, muchísimo más duras, críticas, directas y comprometidas en el contexto político en el cual se avecinaba un cambio. Rumor, Sr. Troncoso o Hijos del Agobio son temas de este disco que se convirtieron en clásicos de la banda.

El contexto de inestabilidad política se asentaba, se abrían nuevas miras y el compromiso social empezaba a decaer. También el movimiento progresivo empezaba a dar sus últimos coletazos y sin la fuerza de años atrás, corría 1979 y Triana edita Sombra y Luz. Este álbum supone una vuelta a la sinfonía de El Patio pero con música más intimista, oscura y experimental si cabe, las influencias del jazz aquí son muy claras.

Sombra y Luz supuso un bombazo comercial para Triana, la banda alcanzó índices de popularidad altísimos pero la senda del progresivo empezaba a desaparecer, la música de los ochenta empezaba a abrirse paso y primaba la comercialidad. En 1980 se lanza Un Encuentro. Sin llegar a ser un disco puramente comercial si que se aleja de su anterior estilo progresivo sinfónico, constituyendo un “puente” hacia lo que conformaría su siguiente etapa. Temas como Cae fina la Lluvia, Un nido en mi Ventana, las reminiscencias pink floydianas de Encuentro Fugaz o el hit de radio (a la postre único número uno de la banda) Tu Frialdad, conforman este álbum.

Entre multitud de directos, casi sin tiempo, unos meses más tarde ya en 1981 se edita el quinto LP de Triana con título homónimo. Ha sido el álbum más criticado de la banda, unos achacan prisas en su elaboración, otros alejamiento del progresivo, otros de la música flamenca o acusándoles de intentar vender más aún. Este disco supone un acercamiento a los sonidos de blues, mucha menor importancia teclística de lo que venía siendo habitual, un sonido más eléctrico y unas composiciones sencillas en tono balada. Caben destacar temas como Un mal Sueño o Una Noche de Amor Desesperada.

Dos años más tarde Triana edita su último álbum con un título un poco siniestro y quizá premonitorio por varias razones: Llegó el Día. El grupo empezaba a perder su solidez, Jesús de la Rosa pensaba en grabar en solitario alejandose de cualquier pretensión comercial mientras que Eduardo y Tele buscaban algo más vendible. Quizá sea un poco cruel dividir este disco tan radicalmente, pero es lo más justo. Encontramos piezas bastante buenas, incluso geniales, como De una Nana Siendo Niño o Llegó el Día, única suite del grupo, compuestas por Jesús de la Rosa que constituyeron una vuelta al Rock Sinfónico primitivo de la banda sevillana. Por otro lado tenemos cortes para olvidar, Perdido por las Calles o Como el viento, unica cancion cantada por Tele con una letra inventada y su “voz fea y desagradable” como el mismo declararia, Un fiasco provocado por una pataleta de Tele cuando Jesus de la Rosa se nego a cantarla: “¿quieres que se cante? cantala tú...”
Finalmente, la tragedia terminó con la trayectoria de una de las mejores bandas que ha dado este país. El día 14 de Octubre de 1983 un accidente de tráfico se cobraba la vida de Jesús de la Rosa, primer y último defensor del Rock Andaluz que teminó de morir a manos del silencio y la influencia de las nuevas tendencias de la movida madrileña y el simplismo comercial de los ochenta.
“...y siento que llegó el dia en el que tendré que marchar...”
Jesús de la Rosa, Llegó el Día
Etiquetas: Música, rock andaluz, rock sinfónico, triana
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Dark Side of the Moon es sin lugar a dudas uno de los álbumes más reconocidos de la historia del rock y un habitual en las respuestas de la gente cuando se les pregunta por los mejores discos de todos los tiempos. Quizá todos estos preámbulos nos puedan conducir a la errónea idea de que se trata de un disco comercial y sobrevalorado. Es cierto que puede ser un álbum de lo más comercial dentro de Pink Floyd, pero hablar de algo comercial en esta banda es muy relativo. Lo que si que está claro es que este disco es, casi con toda seguridad, el más conocido para el gran público en lo que a rock progresivo se refiere y razones hay de sobra para explicarlo.
Se trata, como ya hemos dicho, de un disco bastante accesible musicalmente hablando ya que las composiciones se alejan de las complicadas estructuras de los grandes del rock sinfónico. También hay que destacar que fue un álbum conceptual, lo cual conlleva un especial atractivo en la parte lírica, una ejecución perfecta y unas técnicas de producción hasta entonces nunca usadas hasta la fecha a cargo de Alan Parsons.
Speak To Me es uno de los mejores inicios que un álbum pueda tener, nos adentramos en el disco con los sonidos de los latidos de un corazón hasta que un grito de locura nos introduce en Breathe, la segunda parte de la primera pista. Se trata de una de las canciones más relajantes y agradables que se hayan hecho nunca, la perfecta calma después de la tempestad, las melodías de guitarra y piano junto a la precisa percusión y la voz de Gilmour transmiten una sensación de paz y bienestar increíble.
Hablabamos de que era este uno de los discos más accesibles de Pink Floyd pero, incluso siendo así, existe un lugar para la experimentación extrema. Nos metemos de lleno en On the Run. Es la hora de sacarle partido a los sintetizadores y a sus efectos, aquí también juega un papel importantísimo la producción y el sonido estéreo logradísimo. Todo concluye cuando un aluvión de despertadores nos introduce en el siguiente corte: Time.
Sobre unos acordes difusos Nick Mason hace gala de su maestría y premia a nuestros oídos con una introducción de batería totalmente ambiental. Wright y Gilmour se suman a la fiesta creando ambientes cada vez más interesantes que nos lanzan a una pieza tanto lírica como musicalmente impresionante. El solo de guitarra de Gilmour hace ver su maestría y elegancia a las seis cuerdas así como la tremenda emoción que transmite en sus ejecuciones. La tensión del pasaje instrumental estalla al llegar a un reprise de Breathe con el que termina la canción disolviéndose en la nada.
The Great Gig In The Sky es una canción llena de fuerza y sentimiento. Todo comienza con una narración de una voz en off hasta que el tema alcanza su cenit cuando el piano de Richard Wright y la voz de Clare Torry alcanzan una conjunción perfecta. De nuevo se experimenta, esta vez con voces de gospel y soul consiguiendo un tema muy emotivo y pasional antes de volver a calmarse todo para dar paso al siguiente tema.
Probablemente Money sea uno de los clásicos del rock de los setenta, indudable es que se trata de la canción más conocida de todo el disco. De lejos se pueden reconocer las influencias del blues en este corte. Aquí además podemos ver los primeros atisbos del funky de finales de los setenta, otra vez tienen lugar un montón de efectos sonoros que le dan otro matiz a la composición como solo Pink Floyd sabe hacer. Todos y cada uno se lucen en este tema, a destacar a Wright con sus complejas líneas y Gilmour con un solo de los más brillantes de su carrera.
De nuevo melodías y atmósferas agradables y pacíficas, Wright nos introduce con sus órganos en uno de los mejores temas del disco: Us and Them. Aquí todo está extremadamente cuidado y pulido y la interpretación es espectacular. Los acordes de Gilmour sirven de base para un solo de saxofón que pone los pelos de punta hasta que Dave comienza a cantar. La melodía es suave y dulce, los coros están cuidadísimos al detalle y las partes instrumentales son perfectas. Un claro ejemplo de que sin exhibiciones de virtuosismo y técnica instrumental se puede conseguir un auténtico tema de rock progresivo además de accesible para el gran público.
Los acordes de Wright servían para abandonar el corte anterior y su sintetizador nos introduce en Any Color you Like. Una instrumental en la que nos encontramos un solo de sinte muy cuidado en su ejecución y en su producción con interesantes efectos, esto da paso a un pasaje a cargo de la guitarra de Gilmour totalmente funky.
Brain Damage es la siguiente parada del viaje por la Cara Oculta de la Luna. Sin lugar a dudas Syd Barret sirvió como inspiración para los de Londres en este tema. Instrumentalmente vuelve a ser soberbio, los coros sobresalientes y los efectos de risas de fondo le dan más interés si cabe a la historia que se narra. Los contrastes en este tema son patentes con estrofas calmadas y estribillos poderosos. El final está marcado por un solo a cargo de Wright, simple, emotivo y elegante.
La traca final se abre cuando se enlaza con Eclipse un tema muy blues con unas interesantísimas progresiones de acordes descendentes. La voces de Waters y Gilmour van increscendo mientras los coros gospel contribuyen a crear un climax perfecto para terminar como se empezó el disco: con latidos de corazón que se difuminan en la nada.
Está claro que Dark Side of the Moon es una auténtica obra de culto, no solo por ser uno de los álbumes más perfectos en cuanto a composición, ejecución e interpretación sino por serlo también en cuanto a producción y experimentación con sonidos se refiere. Un álbum que ha influido a muchísimos músicos a lo largo de la historia pero que, además ha sabido llegar al público de a pie. El escuchar por primera vez este disco hace replantearse el concepto de calidad y es que la gran fama que tiene este álbum es totalmente merecida, prueba de ello fue el largo tiempo que estuvo en los primeros puestos de las listas de ventas.
Etiquetas: 70's, dark side of the moon, Música, Pink Floyd, rock, rock progresivo, rock sinfónico
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